Los calefactores resecan el ambiente y provocan irritaciones de piel, garganta y problemas respiratorios; los aparatos de aire frío pueden producir letargias, irritación ocular y obstrucción nasal.
Una iluminación artificial inadecuada puede provocar diversos problemas por lo que teniendo consciencia de que gran parte del día contamos con luz natural es importante explotarla al máximo en los lugares cerrados para darle vida visualmente.